CIRUGÍA ESTÉTICA FACIAL

LIPOFILLING

El lipofilling o lipoescultura es una técnica quirúrgica que permite corregir defectos estéticos faciales mediante la liposucción limitada de grasa del propio paciente, generalmente de abdomen, caderas y/o muslos, el procesado de esta para purificarla y la posterior infiltración en las regiones de la cara que lo precisen, actuando como si fuera un material de relleno o “filler”. Una de las ventajas que presenta, a diferencia de los materiales de relleno reabsorbibles como el ácido hialurónico, es que gran parte de esta permanecerá de manera permanente en la zona infiltrada. Además, como la grasa es del propio paciente, no existe posibilidad de rechazo y/o alergia.

Suele estar indicado para dar volumen en zonas donde existe un déficit, como podrían ser los labios o la zona del mentón, o en regiones que se ha perdido volumen con el paso del tiempo como en los pómulos, la región de la sien o la región periorbitaria. También se utiliza para mejorar el aspecto de la piel, gracias al efecto nutritivo y reparador, o para suavizar irregularidades como cicatrices, depresiones y secuelas de traumatismos en la cara.

El tiempo que dura la intervención depende directamente del volumen de grasa necesaria para corregir el defecto estético, aunque suelen durar entre una hora y hora y media. Tras la cirugía, suele aparecer algún moratón en la zona de obtención de la grasa, por lo que se necesitará el uso de una faja de contención abdominal durante 7-10 días. La inflamación a nivel facial es mínima y el paciente puede incorporarse a su actividad normal al cabo de unos días. Este procedimiento se puede realizar bajo anestesia local, salvo en casos de grandes volúmenes en los que es preciso sedación o anestesia general.